Agrandar imagen | Ver tamaño original
Esta vivienda se ubica en una zona residencial, en un sitio estrecho con una fachada de 5.6m y una profundidad de 23.7m. Los clientes son una pareja de 30 años con dos hijos y su requisito es una casa sustentable.  Una casa que se siente verde no es una casa donde se puede ver el verde desde cualquier lugar, sino una casa donde los residentes usan activamente el espacio externo y crecen junto con el verde. Por ejemplo, tomar una siesta debajo de un árbol, tocar una hoja, plantar un nuevo árbol o flor, pasar tiempo sintiendo directamente el viento y el olor de la vegetación en medio de la ciudad. Por lo tanto, ubicamos un edificio al norte y otro al sur creando dos espacios que los convertimos en jardines. Al jardín que divide los dos edificios decidimos colocarle un techo que pueda soportar la lluvia y así ser usado como una habitación. Este espacio de jardín al estar ubicado en el centro de la casa, funciona como un espacio multifuncional que los residentes pueden usar libremente como un jardín seco. Ver más Ver descripción completa
Compartir Compartir