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Desde las esculturas de Miguel Ángel hasta las estructuras de los templos griegos, los interiores de castillos y palacios, y el emblemático Pabellón de Barcelona de Mies van der Rohe, cuando nos acercamos a la historia de la arquitectura y la escultura, es inevitable que no hablemos del mármol. Originado a partir de la reacción química que sufre la piedra caliza al exponerse a temperaturas y presiones muy altas, durante miles de años, este material noble es una roca metamórfica que generalmente se encuentra en regiones donde se ha producido actividad volcánica. Su extracción, por sí sola, ya es un espectáculo. El proceso de extracción se lleva a cabo en canteras y yacimientos naturales ubicados en grandes montañas rocosas, y es realizado por equipos profesionales y maquinarias apropiadas para la actividad. El primer pedazo de roca extraído tiene generalmente unos 12 metros de largo x 6 m de alto x 1.80 de ancho. A partir de este primer bloque se cortan piezas más pequeñas, de aproximadamente 3 m x 1.8 m x 1.8 m, que luego se cortarán en espesores más pequeños para la fabricación de encimeras, pisos, revestimientos u otros elementos. Aunque su extracción representa un impacto ambiental significativo, es posible aprovechar casi todo lo que se extrae de los yacimientos. Los residuos sólidos pueden utilizarse para la fabricación de bloques de pavimento, o incluso para la fabricación del terrazo. Además, su polvo puede aumentar las propiedades físicas de los bloques estructurales. Ver más Ver descripción completa
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