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A menudo reconocido como uno de los materiales de construcción más difundidos en todo el mundo, el ladrillo es indudablemente tan versátil como fácil de aplicar y de bajo costo. Al componer estructuras y cierres en los proyectos, es un material de fácil uso, poco mantenimiento y resistencia considerable, gracias a su forma de producción y disponibilidad de mano de obra en el mercado. Sin embargo, aunque en gran medida compone superficies verticales, también tiene excelentes propiedades cuando se aplica a superficies horizontales, como pisos. Con la posibilidad de cubrir áreas interiores y exteriores, pueden presentar excelentes composiciones gráficas, dada su variedad de patrones, texturas y tonos, haciendo que los espacios estéticamente sean más "cálidos" y acogedores. Cuando se trata de entornos internos, se recomienda utilizar el ladrillo recocido, técnicamente conocido por permanecer más tiempo en el horno y presentar una mayor resistencia y menor capacidad de absorción. Además de estos, los ladrillos de demolición son una gran opción. Vale la pena recordar que los bloques de ladrillo son vulnerables a la humedad y a la acción climática, por lo tanto, es esencial aplicar una capa de impermeabilización cada dos años, con resinas acrílicas especiales a base de solvente. Ver más Ver descripción completa
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