Agrandar imagen | Ver tamaño original
Tras la demolición de una casa sin valor histórico, situada en el centro de Guadalajara, se proyecta una vivienda que se alza entre medianeras, adaptada a un escenario urbano complejo y diverso. La propuesta debía dar respuesta al programa doméstico de una familia, integrada por una pareja de mediana edad y sus dos hijos. El punto de partida, que en la misma casa se reconocieran tres casas diferentes, cada una con sus particularidades funcionales, estableciendo una relación de convivencia pero conservando cada una un cierto grado de independencia. Se consideró como la solución más natural el asignar a cada unidad un nivel del edificio, tratando de aprovechar las ventajas que cada altura ofrecía. Sin dejar de relacionar las partes de la intervención con el conjunto, con el propósito de no perder la unidad de la propuesta. Algo similar al sentido del juego de las “muñecas rusas”, en el que cada elemento es independiente pero conserva una íntima relación geométrica con el conjunto. Ver más Ver descripción completa
Compartir Compartir