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Cuando hace tan solo dos meses la ciudad china de Wuhan anunciaba la construcción del Hospital Wuhan Huoshenshan para sumar 1.000 camas, 30 unidades de cuidados intensivos y nuevas salas de aislamiento a su oferta hospitalaria para el tratamiento de pacientes con coronavirus –proceso concluido en un período menor a 10 días por un equipo de 7.000 trabajadores-, muchos observamos esta experiencia como una situación lejana a la realidad de nuestros propios países. Sin embargo, hoy, con un saldo que supera las catorce mil muertes y más de trescientos mil afectados en todo el mundo, la insuficiencia de recursos médicos -y de espacio para la atención primaria e intensiva- en los centros de salud de las diversas ciudades ha comenzado a ser una amenaza real para la que muchos países ya han comenzado a prepararse. Ver más Ver descripción completa
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