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Can Sau se situaba en el centro histórico de Olot, donde las demoliciones no son inusuales. Dado que la mitad de la casa estaba afectada por alineación de vial, se derribó, dejando un vacío urbano presidido por una medianera y cuatro contrafuertes escalonados, enfrentados al lateral de la iglesia de la patrona. Por distintos motivos, las mismas consecuencias: solares abandonados, pérdida de urbanidad, desfiguración de la calle, destrucción del paisaje ordinario. Ante una solicitud de un proyecto de pavimento y una contrata en curso para un tabique pluvial de chapa metálica, se reformula el encargo. Es urgente destinar los recursos en el plano vertical para dotar de urbanidad al espacio, aparte de garantizar la estanqueidad de la medianera. En la ciudad compacta, las fachadas asumen la responsabilidad de dar forma y carácter a la calle. Ver más Ver descripción completa
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