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En la zona en donde se encuentra nuestro proyecto hay un fuerte contraste entre la construcción y el área verde, a dos escalas diferentes: 1. El barrio, Jardim Europa, rodeado de edificios verticales, se caracteriza por ser una gran isla verde. Esta configuración se debe a los principios urbanísticos que guiaron el diseño de la subdivisión en los años 1910 y 1920. 2. Un árbol de 15 metros de altura es un hito en el número 440 de la calle Bélgica, donde se encuentra esta casa. Este pequeño lote de 230m2 contrasta con las propiedades típicamente grandes del vecindario. Su perímetro está definido por un polígono irregular de cuatro lados: sin líneas paralelas o perpendiculares en el medio. En este vecindario, las casas suelen separar la vegetación de la construcción, restringiendo el área verde solo al exterior. Una vez dentro de las viviendas, notamos que el núcleo, completamente construido, suele ser un espacio oscuro. Nuestro proyecto optó por hacer justo lo contrario. El objetivo es de alguna manera fusionarse por dentro y por fuera, mezclar construcción con vegetación. La estrategia consistió en desplegar el volumen típico en una losa fluida que se extienda del interior al exterior. Ver más Ver descripción completa
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