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Cuando el estudio OTTOTTO retiró el yeso de las paredes de esta casa, se revelaron dos imponentes muros de piedra. Su belleza hizo inevitable mantenerlos a la vista, agregando solo una nueva capa, en malla metálica, para combinar el siglo XX con la nueva estructura y claraboya. Como es común en el centro de Oporto, Portugal, la casa es angosta, larga y tiene solo dos frentes: el desafío era traer más luz al semisótano y a todos los espacios interiores; dibujar un solo corte en el techo fue la solución: un "anillo cuadrado", con un ancho constante de 70 cm, que cruza los tres pisos y por el cual se asoman ocho ventanas. Son las ventanas las que crean tensión entre cada habitación, ya que desde una siempre se puede espiar a otra. La gran área de vidrio, la nueva estructura de acero verde, el piso verde y la malla metálica, dieron su nombre a esta casa remodelada: GreenHouse. La estructura admite tres nuevos volúmenes, construidos de ladrillo y pintados en blanco, que cuelgan sobre la cocina y las grandes áreas de comedor y sala de estar, con acceso al porche. En el primer piso, una habitación en cada extremo de la casa; en el centro, un baño se encuentra junto a una pequeña oficina-balcón. En el tramo del techo, un entrepiso se encuentra sobre una de las habitaciones, y encima de la oficina, un sorprendente ático. Escaleras de hierro negro, colores en puertas y zócalos conectan los diferentes niveles. En las ventanas, las cortinas anaranjadas brindan privacidad y color a los espacios. Ver más Ver descripción completa
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