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La Arquitectura no se alimenta de sí misma. A diferencia de la pintura de Francisco de Goya, Saturno devorando a su Hijo, para la Arquitectura existen otras artes, ciencias y tecnologías de donde nutrirse, antes de recurrir a su propia especie. Sin estos otros afluentes fundamentales, ella no podría existir. Su riqueza es directamente proporcional, a la presencia de estos argumentos coadyuvantes. Desde sus orígenes, la Arquitectura ha tenido una estrecha relación con la medida. Una obsesión, que es el traspaso entre el arte creativo y la técnica constructiva. Arte y técnica, unidos por la medida. Primero fue el cuerpo, luego fueron elementos proporcionales y normativos y finalmente son complejas métricas de variada índole. Históricamente, los tratados de Vitruvio, Leonardo da Vinci y León Battista Alberti, nos enseñaron relaciones matemáticas entre el arte y la naturaleza, como base fundamental de la Arquitectura. Ver más Ver descripción completa
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