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Representar al mundo real está sin duda en la génesis del cine, un arte que nace de la fotografía, puesto en secuencia para ofrecer al espectador la impresión de movimiento. De hecho, la grabación de la película más antigua conocida es de 1895, que representa la llegada de un tren a la estación de Ciolat en Francia, un evento trivial en la vida cotidiana de las ciudades europeas del siglo XIX. Sin embargo, aunque la realidad tangible juega un papel importante en el cine, no se puede negar que la fascinación ejercida por este arte proviene, en gran medida, de su capacidad para crear mundos imaginarios, activar espacios mentales y desatar emociones. En este sentido, el mundo real a menudo no es suficiente como inspiración o fondo para las historias producidas por directores y guionistas, por lo que la dirección de arte y los equipos de diseño escénico deben crear otras realidades intangibles que sirvan de base para la narrativa. Ver más Ver descripción completa
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