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Este artículo de Maria Inés García-Reyes Röthlisberger (Pontificia Universidad Javeriana) y Stefano Anzellini Fajardo (Universidad de los Andes) fue publicado originalmente en el número 24° de revista Dearq el 01/01/2019 bajo el título "Saberes compartidos del hábitat: una arquitectura para el paisaje rural" (https://doi.org/10.18389/dearq24.2019.03) y forma parte de una colaboración conjunta de difusión. En Colombia, los territorios rurales han estado sometidos a una degradación alarmante. El paisaje querido[1] se está deshaciendo por acciones antrópicas inapropiadas de extracción de recursos naturales o intromisión inadecuada de la arquitectura “moderna”; tanto que ya existe consenso general sobre la necesidad de miradas e intervenciones innovadoras que combinen los saberes científicos con los ancestrales para la adaptación al cambio climático y a las necesidades propias de las comunidades que los configuran y habitan. Contamos con la fortuna de que en las zonas rurales los pobladores —que conocen su territorio a fondo— adaptan sus maneras de habitar de manera inteligente y efectiva mientras pueden mantener un grado bajo de vulnerabilidad. Sin embargo, cuando la vulnerabilidad se incrementa por situaciones de pobreza extrema o a causa de desastres, conflicto armado o criminalidad, se requieren apoyo institucional y equipos técnicos con visión amplia de prevención, gestión y ejecución, que tomen en consideración estas maneras sabias de habitar que se han decantado en la configuración de los asentamientos humanos tradicionales. Ver más Ver descripción completa
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