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Una cliente inteligente que está promoviendo una nueva parcelación a 2850msnm en las afueras de Bogotá, decidió que lo más sensato sería construir una casa/oficina para la familia encargada de cuidar y mantener estos terrenos. Esta casa reemplaza las porterías pomposas que se suelen construir en estos casos y marca la pauta para una arquitectura discreta en la que se privilegia el verdadero goce de las montañas, el campo y la vegetación nativa, sobre los falsos alardes típicos de los suburbios contemporáneos. En este contexto la casa debía dar respuesta a necesidades casi contrarias: ser la cara de bienvenida para los visitantes y residentes de la parcelación y al mismo tiempo resguardar la intimidad de sus ocupantes.  La respuesta la dio una construcción que se encontraba previamente en este mismo lugar y que dado su alto deterioro era imposible de recuperar. Sin embargo su implantación tenía varias ventajas: Una planta en forma de “T” que creaba una pequeña plazoleta de entrada, una orientación ideal para que todas las dependencias recibieran el sol de la mañana y la tarde, y un trabajo del terreno originalmente inclinado en dos plataformas con niveles a 75cm de diferencia. Ver más Ver descripción completa
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