Agrandar imagen | Ver tamaño original
Históricamente, las persianas ligeras de cuerda y madera han oficiado como elementos de protección -ancestralmente materializadas con fibras vegetales o cañas entretejidas- que permitían, mediante mecanismos de gran simpleza, graduar la entrada de luz y repeler la lluvia en los proyectos de arquitectura. Han sido especialmente utilizadas en regiones mediterráneas y tropicales ya que, además de ofrecer protección solar y control visual, su cualidad permeable habilitaba el ingreso de aire en los recintos, permitiendo una ventilación eficiente y económica de los espacios interiores. Con la sencillez tecnológica propia de los sistemas enrollables, estos cerramientos tradicionales han sido recuperados en numerosos proyectos contemporáneos ya que permiten reducir el consumo energético logrando definir, a la vez, una arquitectura más doméstica y humana. También, han comenzado a ser incorporados en los interiores, utilizándose como límites efímeros para dividir las áreas de los proyectos, posibilitando una segmentación más versátil, potenciando la flexibilidad y permitiendo que los espacios se adapten a las incertidumbres programáticas contemporáneas. Ver más Ver descripción completa
Compartir Compartir