Agrandar imagen | Ver tamaño original
Durante los primeros días de cuarentena en las distintas ciudades del mundo pudimos ver las calles, plazas y parques desiertos, casi inertes y desiertos. Una de las cosas que más se anhelaba los tiempos pre-pandemia, era la vida que tenían los espacios urbanos. Hemos compilado una serie de proyectos de espacio público que demuestran cómo la escala humana da vida a los lugares. Cuando miramos por la ventana del avión durante un aterrizaje, podemos percibir el fenómeno relativo que nos permite dimensionar la escala, o sea, a cuan distantes estamos de un objeto dependiendo de la velocidad a la que nos desplazamos. Volando podemos ver como los vehículos en movimiento en las calles parecen moverse tan lento, y a medida que nos vamos acercando a la pista de aterrizaje, de pronto los árboles que parecían motas verdes en una maqueta en realidad son tres veces más altos que la altura de la ventana. De repente nos adentramos insignificantemente en el aeropuerto que veíamos con una morfología tan clara y aparentemente medible desde el aire.  Ver más Ver descripción completa
Compartir Compartir