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En pleno auge del turismo rural surge este proyecto enfocado en el desarrollo de un espacio hotelero en torno al cortijo original existente. Todo un reto basado en la rehabilitación de una edificación repleta de historia que se asienta en el corazón de una finca destinada al cultivo de olivos. Cuando uno recorre el territorio andaluz es difícil que no preste antención a estas estructuras verdes organizadas mediante calles donde los árboles se muestran orgullosos y convencidos de su valía. Es por ello que el hotel debía rendir homenaje a un entorno natural tan característico. La belleza implícita en una trama medioambiental tan marcada es algo que impresiona desde la primera visita. En este sentido, la clave del proyecto consistía en alcanzar una conexión interior-exterior lo más permeable posible, sin por ello perjudicar en modo alguno la esencia de esta peculiar edificación. En contraposición a esta vivienda, la parcela presentaba una nave de aperos vinculada a la explotación que fue integrada al proyecto a través del pertinente Proyecto de Actuación. Un trámite administrativo complejo que permitió sin embargo la sencilla adaptación de estas dos edificaciones, que tras la renovación y ampliación diseñada, responden con enorme eficacia a los requisitos asociados a esta nueva actividad. El resultado de esta intervención no es otro que la perfecta armonía entre lo tradicional y lo moderno, con la imponente influencia ejercida por la naturaleza en estado puro. De esta forma, los usos comunes junto con la mitad de las habitaciones, se ubican en el antiguo cortijo, dotando a estas estancias y por ende al establecimiento de una identidad propia indiscutible, aprovechando las alturas y materiales propios de la época. Ver más Ver descripción completa
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