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Common Edge: Las más recientes noticias y obras de arquitectura

Arquitectura sin arquitectos: la tipología cortar-pegar que se apodera de Estados Unidos

Este artículo se publicó originalmente en CommonEdge como "When Buildings Are Shaped More by Code than by Architects." (Cuando los edificios tienen forma más por normativa que por arquitectos).

Los arquitectos a menudo son impulsados por fuerzas que son más fuertes que la estética o incluso los anhelos y deseos de sus clientes Hasta cierto punto, estamos cautivos de las herramientas y los materiales que utilizamos, y de las limitaciones legales que se nos imponen como arquitectos. Actualmente, Estados Unidos está encarando una dura realidad en el campo práctico de la arquitectura debido a la difusión de un nuevo código bastante restrictivo que se refiere a la libertad creativa de los arquitectos.

Para poder juzgar un edificio hay que hacerse una pregunta: ¿te hace sentir más o menos vivo?

Este artículo fue publicado originalmente en Common Edge como "El legado de Christopher Alexander: Criterios para una arquitectura inteligente".

En su formidable libro de cuatro volúmenes, The Nature of Order (La naturaleza del Orden), Christopher Alexander habla sobre una arquitectura inteligente, que responde a las necesidades y sensibilidades humanas a través de la adaptación a los edificios y la naturaleza existentes. Esta es una nueva forma de ver el mundo, una forma de conectarse con él y con nosotros mismos, muy similar a las formas más antiguas de conexión.

Cómo un croquis diario mejora la arquitectura

© Frank Harmon
© Frank Harmon

Este artículo se publicó originalmente en Common Edge como "Cómo el dibujo diario rápido devuelve la humanidad a la arquitectura." (How the Quick Daily Drawing Puts Humanity Back Into Architecture)

El arquitecto Frank Harmon tiene un habito diario: trata de hacer un dibujo a mano alzada todos los días. No les dedica mucho tiempo. Alrededor de cinco minutos. Estos breves episodios de representación tienen el efecto de atrapar un rayo en una botella o, como dijo Virginia Woolf una vez sobre la importancia de escribir todos los días, "batir la red sobre la mariposa del momento". Para capturar estos momentos, debes ser rápido. El minuto se mueve. Los dibujos de Harmon se sienten sueltos, borrosos en los bordes. Sientes su duración de cinco minutos.

Frank HarmonFrank HarmonFrank Harmon© Frank Harmon+ 25

Cómo la teoría de la arquitectura ha distanciado a las personas del diseño arquitectónico

Este artículo se publicó originalmente en Common Edge como "Cómo la 'teoría' arquitectónica desconecta la profesión del público".

Cualquiera que sea la forma (personal, teórica, académica), los arquitectos frecuentemente se desvían hacia el ámbito filosófico cuando tienen que defender decisiones de diseño subjetivas. Personalmente, esto puede ser justificable. Pero profesionalmente, esta confianza en el giro cuasi filosófico es una de las formas fundamentales en que la arquitectura difiere de otros pilares prácticos de la sociedad, como el derecho, las finanzas o la medicina. Esas disciplinas se basan en estructuras de conocimiento (precedente o normativa, economía y ciencia, respectivamente) que median entre las decisiones profesionales y el juicio subjetivo.

Arte, arquitectura y protesta pública

Este artículo fue publicado originalmente como "What Marchers Today Can Learn from the May 1968 Protests in Paris" en CommonEdge en mayo de 2018. En los 50 años transcurridos desde las protestas históricas y mundiales de 1968, mucho ha cambiado. Pero el clima político de hoy parece igualmente volátil, con cambios sísmicos que amenazan a los establecimientos sociales y políticos de todo el mundo. Las lecciones del pasado son, para tomar prestada la frase del momento, más relevantes que nunca.

Amigos estadounidenses me enviaron recientemente un mismo correo: "¿Qué está pasando con el sistema político francés? ¿Por qué todas las huelgas? ¿Qué pasa con las marchas de protesta sin fin? Nos gustaría visitarte en París, pero somos algo cautelosos ".

El urbanismo que olvidó su esencia: el legado de John Portman en Detroit

Este artículo fue originalmente publicado en Common Edge como"Will Detroit ever Fully Recover from John Portman's Renaissance Center?"

La semana pasada escribí sobre el legado anti-urbano del arquitecto y desarrollador John Portman. Creo que vale la pena profundizar en estos proyectos, ya que al parecer hemos aprendido muy poco de sus fracasos.

Un ejemplo en Detroit es el Renaissance Center, uno de sus proyectos más grandes y celebrados. Sin embargo, este extenso complejo de siete rascacielos interconectados plantea algunas preguntas complejas para los planificadores urbanos de la actualidad como: ¿puede el centro de Detroit recuperarse completamente de este gigante y poco sensible desarrollo? Y aún más importante, ¿por qué otras ciudades no han la evidente lección?

Arquitectura y crítica: ¿por la gente, para la gente?

Este artículo fue originalmente publicado en Common Edge como "Architectural Criticism that's Not Just for Architects."

En caso de que no te hayas dado cuenta de la transición de papel a pixeles que ya es un hecho, estás leyendo esto justamente sobre pixeles. Actualmente todo está cambiando y eso incluye cómo hablamos, pensamos y escribimos sobre la arquitectura.

El caso del fallido Memorial 19S demuestra que las protestas pueden moldear la ciudad

La propuesta para el memorial de las víctimas del terremoto en la Ciudad de México conoció la fuerte resistencia de los residentes quienes demostraron que las autoridades no tienen la suficiente autoridad para las personas que se quedaron sin hogar tras la tragedia. Imagen vía Common Edge
La propuesta para el memorial de las víctimas del terremoto en la Ciudad de México conoció la fuerte resistencia de los residentes quienes demostraron que las autoridades no tienen la suficiente autoridad para las personas que se quedaron sin hogar tras la tragedia. Imagen vía Common Edge

Este artículo fue publicado originalmente en Common Edge bajo el título "Letter From Mexico City: An Insidious Memorial to a Still-Unfolding Tragedy."

Observando la Ciudad de México hoy—una metrópolis densamente poblada, donde el espacio vacío es escaso—es difícil imaginar que hace algunas décadas, tras un sismo devastador el 19 de septiembre de 1985, más de 400 edificios colapsaron, dejando una serie de heridas abiertas esparcidas por el paisaje urbano. 

Exactamente treinta y dos años después, el aniversario de ese desastre se conmemoró en la ciudad con un simulacro de evacuación. Algunas horas más tarde, comprobando que la realidad es en ocasiones más extraña que la ficción, el suelo nuevamente comenzó a temblar, abriendo paso a lo que sería otro de los desastres más mortales en la historia de la ciudad. Una vez más, colapsaron decenas de edificios, dejando un número de muertes que incrementaba hora con hora y eventualmente alcanzó los 361, así como multitudes de ciudadanos deambulando por las calles, intentando localizar a sus seres queridos a través de la debilitada cobertura de sus celulares. “Acabábamos de evacuar por el simulacro,” se repetía, como una mantra colectiva. “¿Cómo pudo pasar esto de nuevo?”

¿Cómo podemos arreglar la crítica en la arquitectura? Primero, pedir evidencia

Este artículo fue publicado originalmente por Common Edge como "Para reparar la arquitectura, reparar la crítica del diseño".

En arquitectura, el acto de criticar formalmente el diseño se encuentra omnipresente. La crítica es casi un rito de iniciación. Y si bien el formato de esta práctica es universal, su objetivo y propósito final no están establecidos, más allá de su amplia y a menudo vaga exigencia para mejorar un diseño determinado. Esto es un problema, porque deja una base que puede tomar la forma de cualquier discusión que surja entre un diseñador y un crítico. Si la evidencia empírica fuera introducida como la base de una crítica para las decisiones de diseño, los efectos acumulativos de este cambio podrían mejorar la credibilidad de toda la disciplina.

La buena arquitectura no niega su historia, ni la replica

Este artículo fue originalmente publicado en Common Edge bajo el título "Architecture Ignores History At Its Own Peril."

No podemos negar la gravedad, pero para los arquitectos, la gravedad tiene un significado especial: es la fuerza esencial a ser tratada. El clima, la energía y los materiales también importan, pero todos tienen realidades locales específicas de su ubicación.

La gravedad es una constante permanente, pero hay otro elemento universal en el diseño: la historia, todo lo que ha pasado sobre los objetos y los lugares en el proceso de la idea a la realidad. Ya sea que existan "razones" para que un edificio se diseñe o construya de una determinada manera, la historia es un factor que influye intrínsecamente.

¿Por qué diseñar la casa de una persona es el reto más desafiante y emocionante que un arquitecto puede enfrentar?

Este artículo fue originalmente publicado por Common Edge como "Why Homes Are the Original Architecture."

Los hogares pueden ser la proyección más poderosa del valor arquitectónico puesto que son el refugio es esencial para todos nosotros, construir un hogar es el propósito universal de la arquitectura. Todos sabemos qué es lo esencial para nuestra casa.

Pero los arquitectos a menudo tienen una visión diferente del hogar. Hace veinte años, recuerdo haber escuchado a un arquitecto declarar que podía ganarse la vida diseñando casas hasta que surgiera un trabajo real. Otro meme arquitectónico es el clásico primer trabajo: diseñar una casa para tus padres.

El espacio público es cada vez más importante, ¿cómo podemos actuar?

Este artículo fue originalmente publicado por Common Edge como "How Public Space Can Build Community and Rescue Democracy."

Los espacios públicos están pasando por un momento importante. Personas ajenas a la planeación urbana comienzan a notar cómo influyen en nuestra calidad de vida ya sea insertando la naturaleza y la memoria cultural en lo cotidiano, para recordárnos nuestras responsabilidades colectivas o fomentando la democracia. La gente también empieza a notar las sutiles formas en que esas contribuciones se ven erosionadas por amenazas de privatización, apropiación corporativa y apatía.

La compañía Apple ha comenzado un radical esfuerzo de cambio de marca para reconceptualizar sus tiendas como "las plazas de las ciudades" y generó una ola de preocupación fundamentada. La tecnología continúa alejándonos de la necesidad de abandonar nuestros hogares o interactuar cara a cara con otros humanos. Si por cada acción hay una reacción igual y opuesta, lo que sigue es que las oportunidades para tal interacción interpersonal se conviertan en un lujo que comenzamos a buscar, un llamado a recordar nuestro origen como seres sociales.

Gentrificación y carencia de vivienda: ¿Qué sucede cuando Amazon se muda a tu ciudad?

© <a href='https://www.flickr.com/photos/sounderbruce/28364849979/'>Flickr user sounderbruce</a> licensed under <a href='https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0/'>CC BY-SA 2.0</a>
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Este artículo fue originalmente publicado por Common Edge como "A Seattleite Reflects on the City in the Age of Amazon."

Todo empezó con una grúa o dos, una pequeña renovación urbana en Westlake, un rumor de que Paul Allen estaba limpiando las calles, de quería hacer un gran parque con senderos para bicicletas. Pensé que sería agradable y luego lo olvidé.

No apareció el famoso parque, pero un día bajé al nuevo Whole Foods, donde trabajo y me di cuenta de que todo un hábitat había nacido en Westlake, estaba lleno de costosos restaurantes y bares. También noté pequeños grupos de hombres con cuerdas de seguridad, todos blancos o indios. Estos grupos se movían por las calles, conversando animadamente, recién salidos de sus cubículos y yendo a almorzar, ajenos a quien fuera que estuviera en la calle.

¿Odias la arquitectura contemporánea? Culpa a la economía, no a los arquitectos

Este artículo fue publicado originalmente por Common Edge como "La política de la arquitectura no es una cuestión de gusto".

Recientemente, Current Affairs publicó un ensayo de Brianna Rennix y Nathan J. Robinson titulado "Por qué odias la arquitectura contemporánea: y si no lo haces, por qué deberías hacerlo". La pieza, escrita en un pseudo-divertido léxico de Internet donde todos los objetos de la crítica son "basura", está tan cargada de ironía, el más pobre de los sustitutos del análisis, que es difícil discernir un argumento central. Aún así, me gustaría cuestionar la premisa central de la pieza: que lo que los autores denominan "arquitectura contemporánea" es feo y opresivo, y que el hecho de que les guste no está lejos de lo inmoral.

Un vistazo al kit de herramientas gratuito del Gehl Institute para la planificación de la ciudad

Este artículo fue publicado originalmente por Common Edge como "El kit de herramientas del Instituto Gehl para la creación de grandes espacios urbanos".

Jane Jacobs fue posiblemente la planificadora "ciudadana" más importante del siglo XX. Si estableciéramos una categoría relacionada para los planificadores con credenciales, entonces el gran urbanista danés Jan Gehl podría encabezar esa lista; inspirado por las ideas de Jacobs, el arquitecto y diseñador urbano ha pasado casi medio siglo estudiando y escribiendo sobre el espacio público. Ayudó a que su ciudad natal, Copenhague, se convirtiera en una especie de modelo para el urbanismo transitable y ha consultado para ciudades de todo el mundo.

Hace dos años y medio, su oficina, Gehl, lanzó una organización sin fines de lucro, el Instituto Gehl, dedicada a la participación pública, y el uso y la creación del espacio público urbano como herramienta de desarrollo económico y equidad política. Recientemente, el instituto publicó lo que describe como "herramientas para medir el espacio público y la vida pública, en forma de hojas de trabajo descargables y gratuitas". El kit de herramientas está bellamente ejecutado. La semana pasada hablé con Shin-pei Tsay, directora ejecutiva del Instituto Gehl, sobre las herramientas y lo que su grupo espera lograr con ellas.

4 probados principios artísticos que pueden ayudar a mejorar la arquitectura

Este artículo fue publicado originalmente por Common Edge como "Principios duraderos del arte que también se aplican a la arquitectura".

Es seguro decir que arquitectos, académicos, críticos e incluso el público han estado discutiendo sobre los méritos del estilo arquitectónico durante siglos. Incluso durante el transcurso de mi propia carrera, las categorías de estilo más generales de contemporáneo versus tradicional han continuado en una batalla incesante. Para bien o para mal, el contemporáneo ha ganado generalmente como la posición predeterminada para la mayoría de las escuelas y publicaciones, probablemente debido al gran valor de entretenimiento visual que ofrece, y los méritos lucrativos de sus dos hijastros, marca y publicidad.

Me gustaría proponer otra posición: que ciertos principios duraderos del arte, en lugar de cualquier estilo temporal -y, recuerden, son todos temporales- deberían ser nuestro verdadero objetivo arquitectónico. Esta suposición significa que debes ser agnóstico cuando se trata de estilo y dejar de lado cualquier noción de una postura ideológica con respecto a lo correcto o incorrecto de tus preferencias arquitectónicas. Hay quienes, por supuesto, dicen que imaginar que "mi arte" es mejor que el tuyo, o incluso que puedo definir el arte real en primer lugar, es una tontería.

Yo pienso lo contrario.

Cómo una novela salvó a Notre Dame y cambió la percepción de la arquitectura gótica

Este artículo fue publicado originalmente por Common Edge como "Es un libro. Es un edificio. Es una intervención conductual").

Hace unos años, mientras visitaba, o más bien exploraba, Notre Dame, el autor de este libro encontró, en un rincón oscuro de una de las torres, esta palabra grabada en la pared:

'ANÁΓKH

Estos caracteres griegos, negros con la edad, y cortados en la piedra con las peculiaridades de la forma y el arreglo común a la caligrafía Gótica que los marcó el trabajo de alguna mano en la Edad Media, y sobre todo el significado triste y lastimero que expresaron, impresionó con fuerza al autor.

El gran problema de los defensores del estilo de urbanismo de Copenhague que a menudo pasan por alto

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Este artículo fue publicado originalmente en Common Edge como "What We Can (and Can’t) Learn from Copenhagen" (Lo que podemos (y no podemos) aprender de Copenhague).

Recientemente pasé cuatro días gloriosos en Copenhague y me fui con un caso agudo de envidia urbana. (Me quedé pensando: es como...Portland pero americano, excepto que mejor.) ¿Por qué no podemos hacer ciudades como esta en los Estados Unidos? Esa es la pregunta que hace un nerd urbano como yo mientras pasea por las famosas calles peatonales, mientras hordas de daneses increíblemente rubios y en forma pasan enérgicamente en bicicleta.

Copenhague es una de las ciudades más civilizadas del planeta. La "más habitable" del mundo, como a menudo se le llama, con alguna justificación. (Aunque un pariente danés me advirtió: "Pasa unas semanas aquí en enero antes de hacer esa declaración"). Pero la cortesía aparentemente sin esfuerzo, el asombroso nivel de gracia de Copenhague, no es un accidente de lugar o casualidad. Es el producto de una creencia compartida que trasciende el diseño urbano, a pesar de que la ciudad es un verdadero laboratorio para casi todas las mejores prácticas en el campo.