Hace unos días presentamos en extenso el proyecto ganador del primer lugar para el Teatro Regional del Bio Bio, concurso llevado a cabo por el Gobierno Regional y el área de arquitectura del Consejo de la Cultura. Ahora, presentamos en extenso el segundo lugar, el cual obtuvo el destacado arquitecto chileno José Cruz.
La propuesta a continuación.
El río en tanto dimensión mayor
y horizonte de la ciudad
El parque como posibilidad de construirle
un borde que manifieste el esplendor de
esta dimensión mayor…
Por ello, el parque a lo largo del río.
Se reconoce el valor de este
Ir a lo largo del río por ello se busca
establecer una continuidad con el parque
y el memorial.
La obra junto a la orilla consolidando la
condición de borde del parque
y acompañando ese ir a lo largo que
suavemente se alza en un plano inclinado
para construir una plaza-zócalo de piedra
-levemente elevada sobre el parque-
por encima de la cual surge el edifico
del teatro como un gran hito que hace entrar
en relación el río y el parque con la ciudad,
dotándola de un perfil singular que recortado
contra el cielo o reflejado en las aguas del río
le otorga un nuevo rostro.
(Zócalo que alberga los espacios de servicios
bodegas, talleres, instalaciones, camarines…)
El cuerpo del edificio abierto por debajo,
para que el espacio del parque atraviese,
otorgando continuidad a este ir a lo largo
que acompaña al río.
Sobre dicha abertura el espacio suspendido
de un foyer cuya transparencia permite
contemplar el paraje en su extensión.
Por la noche este irradiará esa luz teñida de
fiesta que acompaña siempre un teatro
infundiendo vida a este borde que ahora
puede adquirir la condición de centro.
Así, el teatro y la sala para música de cámara,
cual dos interiores, se separan a nivel peatonal
para abrir entre ambos un espacio cubierto y
protegido, un extenso umbral que acoge al
público, haciendo del acceder un acto dilatado
que sostiene su tránsito hasta atravesar las
puertas, y continuar en una suerte de paseo
interior hasta las salas.
Es que el acto de acceder requiere aquí de la
medida de un tránsito expandido y sus
voluptuosidades, cual preparación…
Pues los visitantes no vienen cobijados por
la continuidad que otorga el interior de
la ciudad, como puede suceder en Europa,
sino que han de habérselas con el descampado.
Bien sea atravesando el parque, o accediendo
desde los estacionamientos…, todos ellos se
encontrarán forzosamente con lo destemplado.
Los interiores con sus rampas sinuosas que
enlazan el despliegue de los suelos a diversas
alturas, (qué es un auditorio, un teatro, sino
la multiplicación de incontables niveles),
son la prolongación de este paseo que se inicia
en el parque, que asciende hacia la plaza-
zócalo y accede al espacio cubierto bajo el
foyer –cual dilatado umbral-, construyen la
continuidad para el pie y la variación para
el ojo…
Son el modo de entender que este aire
de fiesta contenida, de celebración recatada,
que acompaña a las artes escénicas y a la
música, requieren de un ámbito de belleza
plástica que sutilmente despierte los sentidos
y avive el espíritu, predisponiéndonos a
recibirlas en plenitud.
Así este nuevo edificio plantea en su
espacialidad y en su forma la creación de una
múltiple dimensión, a saber, la de constituirse
como un nuevo centro de encuentro que hace
entrar en contacto a la ciudad con el parque y
el río, y que al mismo tiempo posee potencia
formal suficiente para dotar de una nueva
imagen a la ciudad de Concepción.
































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