Arquitectos: Frederico Valsassina
Ubicación: Rua de S.Domingos à Lapa, Lisboa, Portugal
Colaboradores: Sofia Salazar Leite, João Torres, Rita Amado
Dueño Obra: Compañía de Seguros Lusitânia
Año proyecto: 2004
Conclusión proyecto: 2009
Área construída: 2300 m2
Arquitectura paisaje: Proap
Fundación y Estructuras: JSJ
Instalaciones Hidráulicas: Ductos
Fotografía: FG+SG – Fotografia de Arquitectura
La presencia dominante del Palacio de Porto Covo como testigo de sus jardines arquitectónicos y el placer, fueron las condiciones para el diseño del nuevo espacio museológico de la Compañía de Seguros Lusitânia, para erguir en el bloque existente. Una intervención de este tipo debe imponer un lenguaje basado en la sobriedad y simplicidad de elementos arquitectónicos, de modo de dar continuidad profundidad al jardín y, simultáneamente, enfatizar en el efecto escénico del Palacio.
En consecuencia, se asume la plataforma en cuanto a elementos generados por el espacio, reflejo directo (marca construida) de topografía accidentada que caracteriza el extremo norte del terreno. Una vez más la pre-existencia influencian la forma arquitectónica, ya que las plataformas superpuestas crecen a partir de superficies anteriormente sugeridas. Suceden unas a otras, nuevos planos, posicionados en dimensiones distintas, que delimitan y priorizan las diferentes partes que componen el edificio, enfatizando un tejido cuyos límites asumen una naturaleza intersticial, informal, en que el movimiento y la mutación se presentan como indicadores del espacio.
A pesar del objeto llamativo en la composición arquitectónica la plataforma aparece, sin embargo, se diluye la tierra misma, reduciendo al máximo la presencia de los cuerpos edificados. Similar a lo que ahora encontramos los jardines del Palacio, es un gran plano de piedra de lioz que denuncia la construcción y que formaliza el objeto. Asumido como rótulo de planos que aquí se suceden, este muro introduce el factor sorpresa como dinamo de la propuesta. Por otro lado, dada la naturalidad de la piedra en sí, este elemento – bisectriz de intervención – surge casi como prolongamiento artificial del jardín, responsable de la dualidad entre lo natural y lo construido, consecuentemente, por la relación entre el interior y el exterior.
En el interior, se suceden espacios jerarquizados por la posición que ocupa y por la configuración específica que adoptan, estableciendo relaciones diversificadas con los espacios exteriores envolventes. Conceptualmente, existe una lógica de flexibilidad que permite tipos distintos de utilización, tomando más versátil a su apropiación.
El edificio se desenvuelve en cuatro niveles distintos, de uso múltiple. Los diferentes noveles comunican entre sí a través de la manipulación de las losas y las aberturas exteriores a través de la creación de aberturas controladas – jardines artificiales que permiten la iluminación natural de espacios, proyectando el espacio interior una fluida malla de jardines. El negativo se asume, consecuentemente, como agente primordial en la definición de espacios, siendo la interconexión de varias zonas de exposición, de estar y de circulación fortalecida por la presencia constante de luz y de vacíos creados entre los pisos.
Paralelamente a estos espacios fue recuperado el edificio existente – “Club House”, de modo de permitir la instalación de una cafetería y de una biblioteca, como zonas de apoyo a la estructura del Espacio Museológico.
- © FG+SG
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- Planta 1 0
- Planta 1 2
- Implantación y Alzado
- Cortes
- Pormenor 1
- Pormenor 2
- Obra en Construcción
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