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Un terreno lindero a una plaza. La medianera se considera fachada, extendiendo las visuales hacia este sector y provocando que el terreno se perciba más amplio de lo que en realidad es. La casa se organiza en dos pabellones. Áreas de uso diurno ubicadas en directa relación al patio, orientadas hacia el norte; áreas de dormitorio paralelas a la plaza. Un “velo” de ladrillos sirve de filtro al oeste, matizando la luz al caer la tarde. Solventada a través de un crédito hipotecario, la necesidad de cumplimentar las sucesivas etapas que el mismo exige, sumado a lo ajustado del presupuesto disponible, motivó a pensar la ejecución bajo una lógica de capas.  Cada capa corresponde una etapa del crédito, organizando el avance de obra con precisión. Programáticamente, en lugar de considerar una cantidad determinada de superficie a ser construida con el presupuesto disponible, se procedió a construir una cáscara contenedora de toda la superficie, libre de divisiones. Así, el pabellón de dormitorios es hoy un único ambiente que irá subdividiéndose y, en el pabellón norte, el techo se pliega ganando altura y sugiriendo la posibilidad de un futuro entrepiso. En este punto un ventanal al sur permite el ingreso de luz difusa y, una vez construido el entrepiso, la posibilidad de contemplar la extensión de la plaza lindera. Ver más Ver descripción completa
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