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Las pre-existencias son el tema fundamental en este ensayo, de lo que pretende ser un conjunto de oficinas, en donde la obra pasa a un segundo plano y deja el protagonismo a aquellos ¨inquilinos¨ con mucho más tiempo en el lugar. ¨Cuando lo Natural prevalece sobre lo construido¨, fue la premisa de diseño y marcada línea que nos llevó a conformar este pequeño complejo en el norte de la ciudad. Un terreno de 10m de frente por 29m de fondo, a una cuadra de una de las avenidas conectoras más concurridas, que se vincula a ella mediante una pequeña calle de bajo tráfico vehicular y que presentaba una gran variedad de árboles nativos en su superficie.     El esquema fue colocar dos cuerpos traslapados entre sí, de  tal forma que ¨atrapan¨ los árboles y al mismo tiempo crean un pequeño callejón al exterior, a manera de una extensión natural de la vialidad pero ahora con un carácter urbano-peatonal. Este paseo o recorrido exterior sirve de escenario para contemplar la vegetación, y fue creado con una finalidad didáctica y hasta cierto modo un carácter filantrópico. Más adelante esta transición o zaguán, será escenario de instalaciones por parte de artistas y arquitectos como un regalo a la ciudad, como un espacio para la cultura, del ¨de nadie, para todos¨. Un primer volumen en cristal negro nos recibe del lado izquierdo, reflejando a manera de espejo en su pulida superficie la vegetación preexistente así como la nueva que ha sido sembrada para confinar el espacio, flanquearlo y darle la direccionalidad del recorrido. Las transparencias invitan a entrar y funden interior y exterior sin aparentes interrupciones.  Ver más Ver descripción completa
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