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Este artículo fue publicado originalmente por Common Edge como "Para reparar la arquitectura, reparar la crítica del diseño". En arquitectura, el acto de criticar formalmente el diseño se encuentra omnipresente. La crítica es casi un rito de iniciación. Y si bien el formato de esta práctica es universal, su objetivo y propósito final no están establecidos, más allá de su amplia y a menudo vaga exigencia para mejorar un diseño determinado. Esto es un problema, porque deja una base que puede tomar la forma de cualquier discusión que surja entre un diseñador y un crítico. Si la evidencia empírica fuera introducida como la base de una crítica para las decisiones de diseño, los efectos acumulativos de este cambio podrían mejorar la credibilidad de toda la disciplina. Ya sea en un grupo de trabajo, una clase de estudio o una reunión con un cliente, algunos elementos fundamentales del diseño arquitectónico ocurren cuando una propuesta es evaluada por alguien que no la creó. Como cuando se revisa un proyecto con algún compañero, es una forma muy útil, pero carece de las afirmaciones fundamentadas de los diseñadores o críticos. A pesar de ser generalizado, el rigor de la crítica de diseño se basa en un mosaico desconectado de la experiencia personal, las creencias y la especulación de los participantes. Ver más Ver descripción completa
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