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Este artículo fue originalmente publicado en Common Edge. Este ensayo es un extracto del capítulo final de Dibujar para ver: Una historia cognitiva del diseño arquitectónico, que describe las recomendaciones para reformar la educación y la práctica arquitectónica. Utiliza la teoría de la cognición encarnada, la ciencia detrás de cómo nuestros cerebros asimilan el entorno construido, para subrayar la necesidad de que los diseñadores rechacen el legado alienante del racionalismo de la Ilustración que ha alejado a los arquitectos de la alfabetización artesanal desde la revolución industrial. Aunque algunas de estas prácticas y métodos ya son empleadas por educadores individuales e incluidas en algunos planes de estudio, no están generalizadas ni son obligatorias en los estándares NCARB. 1. Regresa al boceto dibujado a mano como medio fundamental y herramienta para hacer arquitectura. El dibujo a mano es imprescindible, no solo para los arquitectos que ejercen (muchos de los cuales nunca han dejado de hacerlo), sino también para los estudiantes con mayor orientación tecnológica. La práctica diaria o semanal de dibujar fortalece las redes neuronales y compromete las facultades cognitivas en muchos niveles, al igual que jugar escalas y otros ejercicios de teclado mantiene a los músicos entonados. Los estudiantes deben dibujar desde el comienzo de su educación y se les debe exigir que utilicen bocetos para documentar y desarrollar sus ideas visuales. Ver más Ver descripción completa
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