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El diálogo entre la luz y la sombra, entre el espacio reflejado y la masa opaca, es la idea principal de la primera electrolinera de Canarias, ubicada en Santa Cruz de Tenerife, donde encontrar experiencias en movimiento que cambian a lo largo del día. De esta forma se inscribe en un ritmo luminoso que no sólo marca las pautas de los días, sino que se transforma con las estaciones del año, mostrando el paso del tiempo. El entrelazamiento de la marquesina que flota y la pieza negra mate que descansa sobre el suelo, genera una ambigüedad perceptiva que nos sumerge en un medio que replica lo que percibe. Juntos componen un triángulo casi equilátero que es un foco visual de su entorno inmediato. La edificación hace de fondo de la escena donde pasan las cosas entre bambalinas, mientras el espacio libre se llena de actividad filtrada por los telones vegetales. Ver más Ver descripción completa
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