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Este agosto, cuando cientos de incendios forestales oscurecieron el cielo sobre mi casa en Corte Madera, California, a miles de millas de distancia en Florida, mi familia se preparó para el viento y las inundaciones cuando dos huracanes se precipitaron hacia el Golfo de México. Todos nos acurrucamos ansiosos mientras los desastres provocados por el cambio climático causaban estragos. Durante semanas, la calidad del aire en California fue demasiado peligrosa para que abriéramos las ventanas o saliéramos. En Pensacola, la marejada ciclónica del Golfo fue de varios pies de profundidad alrededor de la casa de mi familia y los fuertes vientos derribaron robles maduros en su jardín. Como arquitectos(as), diseñamos edificios destinados a resistir las fuerzas de la naturaleza, que mantendrán a las personas seguras y protegidas durante desastres naturales. También diseñamos edificios que conectarán a las personas con la naturaleza y la belleza, llenos de luz y que circulen aire fresco. Ver más Ver descripción completa
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