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Rafael Mijares: Las más recientes noticias y obras de arquitectura

16 clásicos de arquitectura para conmemorar la Independencia de México

Conmemorando el 16 de Septiembre, día de la Independencia de México, les presentamos 10 clásicos de la arquitectura nacional del siglo XX, que nos adentran en la identidad mexicana a través de los años.

Desde la Casa-Estudio Luis Barragán hasta el Centro Cultural Tijuana, pasando por obras de la museografía mexicana, centros de arte y estudio, edificios religiosos y hasta prominentes rascacielos, la arquitectura de Teodoro González de León, Rafael Mijares, Pedro Ramírez Vázquez, Luis Barragán, Ricardo Legorreta y muchos más, nos recuerdan la esencia de un México moderno -y ahora contemporáneo- a 206 años de su Independencia.

Conoce nuestra selección de obras a partir de 1929 y hasta 1991. ¿Cuál agregarías tú?

El legado arquitectónico que dejó 'México 68' en Ciudad de México

Tras la selección de México como sede olímpica, durante la 60ª Sesión del Comité Olímpico Internacional para los Juegos Olímpicos de 1968, Estados Unidos, Argentina y Francia se descartaron como anfitriones del evento. Generando especulaciones y con un presupuesto limitado, por primera vez un país de Latinoamérica había quedado seleccionado como sede anfitrión; y con esto, la promesa y desarrollo de una infraestructura de calidad urbana y arquitectónica era evidente.

Edificadas y renovadas para dar servicio a los Juegos Olímpicos de México 1968, las obras sede de actividades deportivas y culturalesnmarcan una identidad particular en el trazo urbano de México, mostrando su historia a casi 50 años de uno de los eventos internacionales más importantes para el país.

Conoce la historia de las obras construidas para la Olimpiada ‘México 68’ y su estado actual, después del salto.

11 estadios, 11 arquitectos, 11 Mundiales (Parte I)

No es revelador señalar que el anuncio, diseño y construcción de los estadios mundialistas se ha convertido estrictamente en una operación de marketing urbano: sabiendo que el encargo programático de un estadio es bastante explícito, rígido y técnico, el principal esfuerzo creativo está en su exterior y en cómo una vista aérea nocturna lo mostrará iluminado como faro de espectáculo en medio de la noche. Tal como ocurre en las ferias internacionales, es la oportunidad de decirle al mundo lo bien que estamos.

Asumiendo esta condicionante, hay algo externo -pero fundamental - a este esfuerzo arquitectónico que la mayoría de las veces puede verdaderamente inmortalizar a un estadio: un público enmudecido por una red inflada, una jugada épica relatada con el corazón en la mano, una final infartante o un partido particularmente cargado de dobles lecturas.