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Ejemplos de patrones y códigos generadores en la vivienda social de Latinoamérica

Ejemplos de patrones y códigos generadores en la vivienda social de Latinoamérica

Este artículo forma parte de una serie desarrollada por Nikos A. Salingaros, David Brain, Andrés M. Duany, Michael W. Mehaffy y Ernesto Philibert-Petit sobre el estudio de la vivienda social en latinoamérica. En esta oportunidad, se revisan ejemplos de estrategias y planeamiento en su construcción, como la importancia de los procesos sociales colaborativos y la secuencias específicas de etapas. Revisa las primeras entregas publicadas y el nuevo artículo, a continuación.

1- Diseño capaz de establecer 'pertenencia emocional' 2- Antipatrones de la vivienda social latinoamericana 3- Geometría de control 4- Biofilia, conectividad y espiritualidad 5- Utilizando el trabajo de Christopher Alexander 6- Estrategias de construcción para la vivienda social

7 - Vivienda Social en Latinoamérica: Ejemplos de patrones y códigos generadores

Cortesía de Mi Parque
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Los patrones resumen las soluciones de diseño descubiertas que han hecho más confortable la experiencia de la gente al utilizar las formas construidas. Su mérito relativo es que fueron elaborados sobre una base firme (muchas veces científicamente válida) en vez de ser sólo una opinión más. El uso de patrones y lenguaje de patrones se describe en la literatura disponible (Alexander et al., 1977). Ahora describimos algunos patrones para aquéllos que no los hayan visto antes. La principal corriente de urbanismo ha subestimado el tremendo potencial que ofrece el diseño basado en patrones, principalmente por razones ideológicas.

El diseño basado en patrones libera al individuo pero restringe algunos de los aspectos más rentables (e inhumanos) de la construcción industrial.

En el tejido urbano denso, se impone un patrón de altura límite de cuatro niveles para casas habitación. Si una vivienda tiene más de esa altura, se siente desconectada del suelo. Este patrón invalida inmediatamente a las cuadras con edificios altos de departamentos, que son simplemente un experimento social fallido en gran escala, provocado por el simbolismo icónico. Otro patrón indica acceso a árboles. Los árboles son necesarios para el ambiente humano, y su ubicación debe pensarse cuidadosamente de manera que coopere con los edificios cercanos y defina un espacio urbano coherente (Gehl, 1996; Salingaros, 2005). Los árboles existentes grandes deben salvarse y los edificios deben colocarse de forma cuidadosa y flexible (y no de acuerdo a una retícula arbitraria), para que los edificios y los árboles cooperen para crear un espacio urbano. Los árboles combinados con la geometría de los caminos y los muros exteriores definen el espacio urbano utilizable, cuyas dimensiones y estructura invitan a ser usados.

Cortesía de Mi Parque
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Nos referimos (resumiendo este patrón en particular) al uso de árboles y edificios de forma conjunta para definir un espacio sagrado. Esto está filosóficamente muy lejos de sólo plantar árboles como simple “decoración” visual, lo que siempre refuerza la geometría del poder. Existe una razón pragmática para esto. A menos que un árbol se proteja formando parte de un sitio sagrado, podría ser cortado y utilizado como material de construcción, o como leña para cocinar. Esta idea se basa en el mismo principio de la concepción sagrada de las vacas para protegerlas y poder usarlas para arar la tierra. Entonces, nadie se come las vacas en tiempos de hambruna y pueden utilizarse para la agricultura en la siguiente temporada.

En la práctica, uno escoge muchos y diferentes patrones del “Lenguaje de patrones” (Alexander et al., 1977), y comienza a diseñar un asentamiento. Mientras avanza el trabajo, uno debe regresar y trabajar con más patrones mientras que se va desarrollando el diseño. Otro conjunto de patrones ayuda a guiar el acomodo de las calles. Originalmente, Alexander utilizó patrones en 1969 para diseñar vivienda social en Perú (Alexander, 2001-2005: Libro 2, p. 352). La forma en que distintos patrones tenían que combinarse se encuentra en (Salingaros, 2005: Capítulos 8 y 9). Algunos arquitectos califican a los patrones como un método incompleto, porque no han podido lograr buenas combinaciones. Sin embargo, los patrones son sólo un componente de un sistema de diseño y su combinación debe seguir otros principios que no están contenidos en los patrones mismos. El trabajo de Alexander y de otras personas (incluyendo a los autores) continúa desarrollando la aplicabilidad de los lenguajes de patrones en la arquitectura. Se han logrado avances particulares con el éxito dramático del lenguaje de patrones en el diseño de software para computadoras.

Cortesía de Mi Parque
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Que el “hacer lugar” sea un proceso social colaborativo

Un factor mucho más preocupante que ha influido negativamente en la adopción de patrones para el diseño es que la arquitectura y el urbanismo se han basado, por muchas décadas, en una base filosófica de relativismo cualitativo. Esto implica que todos los juicios en arquitectura sean cuestiones de opinión y gusto y por tanto la arquitectura es un poco más que un simple acto de expresión. Dicha realidad estructural se basa en situaciones de aparente opinión individual.

Los arquitectos y urbanistas educados bajo la tradición relativista son indiferentes a efectos estructurales obvios y a soluciones ya desarrolladas. Consideran a los patrones sólo como una opinión más que puede ser ignorada sin consecuencias (especialmente en el caso de patrones que contradicen las tipologías industriales/militares). Pero los patrones son conjuntos observables de configuraciones recurrentes que son respuestas a problemas de diseño también recurrentes, que constituyen una forma de descubrir la “inteligencia colectiva” de la vida humana y la civilización. Cabe resaltar que esta inteligencia colectiva tiene que ver con la forma en que nos relacionamos en el contexto entre la forma construida y nuestros valores, aspiraciones, prácticas sociales, etc.

En la era de la especialización profesional, el ambiente construido ha estado sujeto a una creciente variedad de expertos que enfocan, cada uno, su disciplina a un tipo de problemas en particular. Muchas veces esto depende de la habilidad para observar (o dirigir) un cambio general para la creación de lugares vivos, hermosos y sostenibles. La noción de inteligencia colectiva incorporada a los patrones no debe ser entendida como el descubrimiento de la verdad absoluta, sino como un reconocimiento de la importancia de un proceso vivo. Esto reestablece la capacidad cultural para asegurar que el “hacer lugar” sea un proceso social colaborativo.

Cortesía de Mi Parque
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El éxito no se mide en términos abstractos, sino por medio de la experiencia local del mejoramiento continuo en la calidad y sustentabilidad de los asentamientos humanos.

El uso de patrones en el diseño provee de bases necesarias para un método colaborativo que es adaptable y particular a un sitio (por ejemplo, restricciones del momento), y es también capaz de responder a la aspiración humana de algo mejor.

Aún cuando se utilicen patrones en el diseño, el diseñador debe asegurarse que el proyecto se realice y construya bajo la secuencia correcta. Esta forma nueva de planeación está basada en la comprensión de que la emergencia de una forma adaptable debe seguir una secuencia específica de etapas. El diseño adaptable requiere de un “proceso generativo”. Un diseño vivo nunca se impone: se genera por una secuencia en la que cada paso depende de todos los anteriores. Sin embargo, los patrones mismos no indican nada sobre la secuencia apropiada. Para esto, debe leerse el trabajo más reciente de Alexander (Alexander, 2001-2005). Algunos apoyan la necesidad de un proceso generativo. Besim Hakim llegó a esta conclusión a través de la preocupante evidencia disponible de su investigación en ciudades tradicionales. (Hakim, 2003).

Presentado por N.A.S. como discurso de apertura en el Congreso Ibero-Americano de Vivienda Social en Brasil, Florianópolis, 2006.

Traducción al Español de Nuria Hernández Amador, revisada por Ernesto Philibert Petit.

Bibliografía

  • Christopher Alexander (2001-2005) The Nature of Order: Books One to Four (Center for Environmental Structure, Berkeley, California).
  • Christopher Alexander, S. Ishikawa, M. Silverstein, M. Jacobson, I. Fiksdahl-King & S. Angel (1977) A Pattern Language (Oxford University Press, New York). Edición española (1980) Un lenguaje de patrones (Gustavo Gili, Barcelona).
  • Jan Gehl (1996) Life Between Buildings: Using Public Space (Arkitektens Forlag, Copenhagen, Denmark). Versión en Español (2006) La Humanización del Espacio Urbano: La Vida Social Entre los Edificios (Editorial Reverté, Barcelona).
  • Besim Hakim (2003) “Byzantine and Islamic Codes from the Mediterranean”, in: CNU Council Report III/IV, Style and Urbanism: New Urban Codes and Design Guidelines (The Town Paper, Gaithersburg, Maryland, 2003), pages 42-43 & 63. http://tndtownpaper.com/council/Hakim.htm
  • Nikos A. Salingaros (2005) Principles of Urban Structure (Techne Press, Amsterdam, Holland). New US printing (Sustasis Press, Portland, Oregon, 2014); Asian Edition (Vajra Books, Kathmandu, Nepal, 2014). Algunos capítulos están disponibles en línea traducidos al español.

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Sobre este autor/a
Cita: Nikos A. Salingaros, David Brain, Andrés M. Duany, Michael W. Mehaffy & Ernesto Philibert-Petit. "Ejemplos de patrones y códigos generadores en la vivienda social de Latinoamérica" 04 may 2019. Plataforma Arquitectura. Accedido el . <https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/916069/ejemplos-de-patrones-y-codigos-generadores-en-la-vivienda-social-de-latinoamerica> ISSN 0719-8914

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